Un clásico italiano que no puede faltar a la hora de una picada o para compartir con amigos.

Ingredientes:

400 g de harina tipo 00

30 g de levadura de cerveza

250 ml de agua a temperatura ambiente

1 cucharadita de azúcar

1 cucharadita de sal

1 cucharada de aceite de olive extra virgen

El primer paso será disolver la levadura junto con el agua y el azúcar, vamos agregando de a poco la harina previamente tamizada y comenzamos a amasar.

Al principio puede parecer que la masa es pegajosa, pero solo tienes que seguir amasando hasta que no se pegue en la mesada ni en tus manos. Recuerda que la masa de focaccia siempre quedará un poco más húmeda que la de pizza.

Colocamos la masa en una placa bien aceitada y la estiramos con los dedos. Dejamos levar hasta que duplique su tamaño.

Pasado ese tiempo nos aceitamos las manos y hacemos pequeños agujeros con los dedos pero sin llegar hasta el fondo. Condimentamos con sal gruesa y romero.

Llevamos al horno precalentado a 180° por 20 min más o menos, dependiendo de tu horno.